Reseña Punto II
Este fue mi primer coche. Se suponía que debía ser barato de mantener, simple, sin equipamiento innecesario para que no se estropeara y económico. Durante dos años, conduje esta maravilla italiana de la ingeniería sin dirección asistida, ABS, ni prácticamente ningún equipamiento (ni siquiera un indicador de temperatura). Recorrí 27.000 km y tengo sentimientos encontrados sobre este coche. Por un lado lo odio, por otro todavía me gusta, pero me alegra no tener que conducirlo más. No lo volvería a hacer.