Fabia II: Una historia hermosa con un final triste
Puedo resumirlo así: una historia hermosa y un final triste. Usé el coche durante dos años, sin miedo a hacer largos viajes por Europa, aunque a diario lo usaba para ir al trabajo. El funcionamiento era casi gratuito. Era un poco un caballo de batalla, no cuidaba su apariencia. No hubo averías graves, solo mantenimientos de aceite. Maletero grande y bien pensado. Como puntos negativos, el equipamiento pobre. Mi historia con este vehículo terminó con una avería de inyector.